El otro día leía un artículo en Playgroundmag sobre personas que habían decidido cambiar su vida para vivir en la naturaleza al margen de la sociedad. Gente que se fue a vivir a la montaña para vivir con lo que se puede sacar de la naturaleza, lo que se conoce como el movimiento “Back to the land”. Personalmente ya tenía conocimiento de ese movimiento, así que lo que más me sorprendió no fue el artículo, sino los comentarios de muchos de los lectores que iban dirigidos a cuestionar las condiciones de salubridad de esas personas. Algo que a mi parecer vuelve a poner de manifiesto la obsesión por la limpieza de la sociedad occidental.

Las imágenes muestran a personas viviendo en la montaña en contacto con animales, de la misma manera que se hacía en España  hace tan solo 70 años. Entonces, ¿de verdad era tan insalubre la forma en que vivían nuestros abuelo?  ¿de verdad necesitamos ducharnos hasta dos o tres veces al día? Dermatólogos, bacteriólogos y ecologistas coinciden, la respuesta es no.

Por mucho que la industria de productos para la higiene nos venda la imagen de cabelleras con gran volumen y pieles perfumadas, ducharse cada día es perjudicial para la salud. La razón es que la epidermis genera una grasa que alberga bacterias “buenas” que ayudan a las células de la piel a producir sus propios antibióticos. Así pues, tras cada lavado la epidermis y el cuero cabelludo se debilitan y quedan desprotegidos.

De hecho, lo que ocurre con una limpieza demasiado frecuente es que tu cuerpo produce en exceso las grasas que te protegen de bacterias y virus, creando así un ciclo vicioso de limpieza y generación de aceite. Son muchas las personas que han notado que cuando han parado de limpiar el pelo y la piel tan a menudo, después de un tiempo de ajustes, el cuerpo disminuye la cantidad de grasa que produce, de manera que la frecuencia de lavado también se disminuye.

Además, cada ducha supone un gasto de agua y energía (para calentar y para el proceso de depuración que pasa el agua cuando llega a la depuradora).

Cada cuanto debo ducharme?

Hay variedad de opiniones sobre la frecuencia en que es necesario ducharse, la mayoría de expertos coinciden en que es recomendable ducharse cada dos o tres días, aunque utilizando el bidé cada día. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la higiene personal va muy atada al estilo de vida. Si eres una persona que realiza deporte intenso todos los días o con ciertos trabajo, lo más probable es que necesites una ducha diaria.